viernes, 10 de julio de 2015

El legado de Frida Kahlo y las piezas de su armario secreto

En 1954, tras la muerte de Frida Kalho, su marido Diego Rivera decidió guardar bajo llave todos los enseres de la artista en el baño de su casa y pidió que permanecieran allí durante 15 años. Pasó, finalmente, medio siglo de desde su muerte hasta que en 2004 volvieron a ver la luz.

Ishiuchi Miyako ha sido la encargada de inmortalizar todas las piezas del armario secreto, hasta ahora, de Frida Kahlo.

La casa, convertida en museo, albergaba un tesoro entre sus cuatro paredes esperando a ser encontrado. Y así fue. La directora del museo, Hilda Trujillo, los devolvió a la vida tras hallarlos: vestidos, pintauñas, fotografías, cartas… . Tal acontecimiento merecía ser perpetuado e Hilda lo sabía. Fue entonces que decidió llamar a la artista y fotógrafa japonesa Ishiuchi Miyako para que fuera la encargada de inmortalizarlo. Y Así fue.

El lugar elegido para exponer el maravilloso encuentro entre la japonesa y los objetos personales de la musa mejicana ha sido la galería londinense Michael Hoppen.

Las instantáneas, a luz natural, nos presentan el lado más real de Frida. Desde prendas llenas de colores vivos, complementos como gafas de sol, piezas completamente rococós que denotan la influencia indígena de la artista, a prótesis de la pierna que le amputaron totalmente ornamentada e integrada a su vestuario. Lo cierto es que no cabe duda de que Frida Kahlo fue una mujer fuerte que disfrazó todas sus dolencias en valentía feminista y colores llenos de vida.

Además, el Museo de Frida Kahlo, en Méjico, pone a la disposición de los amantes de la barroca artista una exposición bajo el título “Las apariencias engañan: los vestidos de Frida Kahlo” , que alberga parte del guardarropa de la mejicana. “La tesis central de la exposición explora la identidad de la artista, expresada a través de la impactante imagen visual que construyó con base en la ropa de su elección”, señalan.

Fuente de inspiración aún a día de hoy, Frida Kahlo sigue, de algún modo, viva entre nosotros. Musa incansable para muchos diseñadores, lo cierto es que estas exposiciones la acercan y nos permiten aproximarnos a un ideario más real de lo que fue su vida, así como de palpar su decisión de colorear la enfermedad y dotarla de color gracias a su latente espíritu de tradición.

 

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